Con dos sillas vacías,
Aquí en su habitación,
A tres ventiladores,
Puta resignación.
Aquí en su habitación,
A tres ventiladores,
Puta resignación.
En la cama descansa,
Mi mamá todo el día,
El teléfono danza
Cuando llama mi tía.
Entre horas descalzas,
Hoy comienza otro día,
Voy sumando trescientas
A otro año de vida.
Con tres sillas vacías,
Puedo ver mi futuro,
Si a mamá no levantas
¿Para quién es más duro?
No me importan las sillas,
Siempre viene mas gente,
Aunque escasa su mente,
Son charlas diligentes.
Sin ponerles cobayas,
Carruseles por veintes,
Y sin ellos las sillas
Se mantienen inertes.
Mi congoja no muere,
Como huyen sus recuerdos,
Mamá ya no se mueve,
Son tiempos tan eternos.
Este viejo alemán
Se quedó a visitarla,
La alimenta con pan,
Se niega a abandonarla.
Ella sabe mi nombre,
A fuerza de decirlo,
Me preocupa que olvide
Cómo es un suspiro.
Si ella ronca lo escucho,
Y si no pues, me acerco,
Sólo así ver yo puedo
Si aún está aquí conmigo.
Una cama y tres sillas,
Me decoran el cuarto,
Y desde donde vigilo
¿Sabes quién está en ellas?
Medianoche, lo sé,
Se me escapa durmiendo,
Y habitante del cielo,
A las cinco se fué.
Recordar es preciso,
Esta casa lo sabe,
Ancestral y macizo,
Todo está bajo llave.
Animas o fantasmas,
Golpeteos repentinos,
Me los nombra ella a todos
¿Que les de más cervezas?
Por eso en estas sillas,
Nunca hay soledades,
Siempre algunos de ellos,
Volverán con bondades...
Imagen colab @Meta AI
@manuelbrito59

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